Esta es la primera parte de la Clase 4 del curso de Intro a las criptomonedas de Solow. En esta ocasión hablaremos de las Stablecoins. Estas son un pilar clave del ecosistema DeFi, por lo que entender cómo funcionan DAI, USDT o USDC es fundamental. Además, veremos las diferencias entre stablecoins descentralizadas y centralizadas.

Profesor: Luis Lozada

Cómo surgen las Stablecoins…

Todo comenzó con Satoshi Nakamoto y el nacimiento del Bitcoin en 2008, marcando el inicio de una revolución en la forma en que percibimos el valor y la confianza en las transacciones financieras. Sin embargo, con la llegada de Ethereum en 2015 y el desarrollo de los contratos inteligentes, se abrió un nuevo abanico de posibilidades. Pero, ¿cómo se mantienen estables las criptomonedas en un mercado tan volátil? Aquí es donde entran las stablecoins, diseñadas para ofrecer esa ansiada estabilidad, vinculándose a activos tradicionales como lo es el dólar estadounidense.

Stablecoins Centralizadas y Descentralizadas

Las stablecoins nacieron de la necesidad de crear un puente entre las monedas fiduciarias y las criptomonedas, facilitando un entorno más estable para los inversores y usuarios del ecosistema cripto. Compañías como Tether, Circle y MakerDAO fueron pioneras en concebir estas criptomonedas que mantienen una paridad cercana al dólar, permitiendo a los usuarios navegar por el mundo cripto con mayor comodidad y tranquilidad. Este avance no solo democratizó el acceso a las criptomonedas, sino que también abrió nuevas vías para la inclusión financiera a nivel mundial.

Las stablecoins se dividen en dos categorías principales: centralizadas y descentralizadas. Las centralizadas son emitidas por entidades reguladas y respaldadas por activos físicos o digitales, ofreciendo una paridad fuerte con el dólar. Por otro lado, las descentralizadas funcionan a través de mecanismos automatizados y a través de contratos inteligentes, ofreciendo un enfoque más flexible pero igualmente comprometido con la estabilidad.

El futuro de las Stablecoins

La trayectoria de las stablecoins es indudablemente ascendente. Con cada avance tecnológico y cada nueva aplicación en el mundo real, estas criptomonedas estables se consolidan como un pilar fundamental del ecosistema financiero digital. La adopción masiva y la integración en sistemas de pago tradicionales y plataformas de comercio electrónico son solo el principio. A medida que exploramos nuevas formas de interacción económica, las stablecoins ofrecen un equilibrio esencial entre la innovación cripto y la estabilidad financiera.

Las stablecoins no son solo una respuesta a la volatilidad del ecosistema cripto; son una invitación a repensar el valor, la confianza y la estabilidad de nuestra economía global.